
Cada año se registran alrededor de 10 millones de nuevos casos de demencia en el mundo. Entre el 60 % y el 70 % de las personas que viven con esta condición tienen enfermedad de Alzheimer, de acuerdo con datos de organismos internacionales.
Ante este escenario, especialistas llaman a derribar los estigmas que todavía rodean a la enfermedad y a promover una mayor conciencia sobre la importancia de identificar sus señales y procurar un diagnóstico oportuno.
La demencia afecta la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. Sin embargo, recibir un diagnóstico no debería significar perder la autonomía o dejar de participar en la vida familiar y social.
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó nuevas directrices sobre la reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia, en las que destaca que hasta el 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse mediante la intervención sobre determinados factores de riesgo.
Entre estos factores se encuentran el tabaquismo, el consumo de alcohol, el aislamiento social, la inactividad física y la exposición a la contaminación atmosférica, así como enfermedades como la hipertensión arterial y la diabetes.
Cada septiembre se conmemora el Mes Mundial del Alzheimer, una fecha que busca aumentar el conocimiento sobre la enfermedad y combatir los prejuicios que pueden dificultar que las personas busquen ayuda.
Este año, Alzheimer’s Disease International pone especial énfasis en el diagnóstico precoz, al considerar que identificar la enfermedad en sus primeras etapas puede ampliar las posibilidades de mantener la independencia de las personas con demencia y brindar mayor apoyo a sus cuidadores.
“Algunas personas que han recibido un diagnóstico de Alzheimer, e incluso aquellas que presentan síntomas, retrasan la detección y el tratamiento oportuno por temor al resultado y al estigma social que puede acompañar a esta enfermedad”, explicó el gerente médico de Psiquiatría de Adium Centroamérica y el Caribe, doctor Pablo Corella.
El especialista llamó a adoptar una mirada más empática hacia quienes viven con Alzheimer y recordó que detrás del diagnóstico hay una persona que necesita comprensión, atención y apoyo.
“Estos pacientes son más que Alzheimer; son personas que requieren comprensión, atención y apoyo”, resaltó.
El diagnóstico oportuno puede facilitar el acceso a la atención y al tratamiento adecuados, además de permitir que las personas y sus familias conozcan mejor la enfermedad, planifiquen los cuidados y tomen decisiones mientras la persona conserva un mayor grado de autonomía.

