«Especialistas en comunicación y periodistas de República Dominicana y Colombia coincidieron en que comunicar con etica y la traducir la evidencia a un lenguaje claro conytibuye a contrarrestar la desinformación y fortalecer la confianza de la población en las vacunas»

La comunicación basada en evidencia científica, verificación de las fuentes y el combate a la desinformación fueron señalados como pilares fundamentales para fortalecer la confianza de la población en las vacunas, durante el panel «Periodismo que protege: ética periodística y herramientas antidesinformación.
El conversatorio, que formó parte del taller «Comunicar para proteger: fortalecimiento de competencias comunicacionales en vacunación» fue moderado por la periodista Claudia Fernández, de Diario Libre, y reunió a las periodistas especializadas en salud, Doris Pantaleón y Altagracia Ortiz, de los periódicos Listín Diario y Hoy; junto a Ronny Suárez, periodista y líder de opinión en salud de Colombia, con experiencia en comunicación digital y estratégica.
Los panelistas coincidieron en que el papel del periodismo en salud no se limita a informar sobre nuevos hallazgos científicos, sino también a traducir ese conocimiento en mensajes claros, comprensibles y útiles para la ciudadanía.
Ortiz sostuvo que la evidencia científica solo cumple su propósito cuando puede ser entendida por la población. «En periodismo, las verdades científicas tienen valor cuando somos capaces de comunicarlas de forma que la población las comprenda.»

Enfatizó que comunicar en salud exige convertir conceptos complejos en información accesible, sin perder el rigor científico.
En ese sentido, Ronny Suárez advirtió que una cobertura periodística deficiente puede tener consecuencias directas sobre la salud pública. Como ejemplo, citó el descenso en la cobertura de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en su pais.

«Tuvimos un episodio muy lamentable en términos de salud pública, justamente por la mala tarea que hicimos los periodistas en el cubrimiento de una noticia que implico presuntos efectos de una vacuna. Hoy en Colombia está creciendo una generación de niñas que no están bien protegidas contra uno de los cánceres más mortales que existen y que se puede prevenir con una vacuna.»
Suárez reflexionó además sobre la pandemia de COVID-19, las lecciones sobre la forma de comunicar la vacunación y la responsabilidad de los medios.

Mientras, Doris Pantaleón destacó que la vacunación no debe convertirse en un tema de interés únicamente cuando surge una emergencia sanitaria, sino mantenerse de manera permanente en la agenda de los medios.
«A las familias hay que repetirles siempre; no se puede dar por sentado que saben que a determinada edad tienen que llevar a sus hijos a vacunar. El papel del periodista y de quienes ofrecen la información desde las fuentes oficiales es mantener el tema permanente en los medios, con campañas más allá de los brotes de enfermedades.»

Contrastar la información, una responsabilidad compartida

Como parte de las conclusiones, señalaron que el periodismo de salud debe sustentarse en la consulta y contraste permanente de fuentes confiables, así como en estudios científicos avalados por organismos nacionales e internacionales.
“Verificar la evidencia antes de publicar no solo fortalece la credibilidad de los medios, sino que también contribuye a combatir la desinformación y a proteger la salud de la población”.

Como parte de las actividades, los participantes desarrollaron el laboratorio de mensajes «Comunicar lo invisible: el impacto de prevenir», una dinámica práctica guiada por Ronny Suárez. Aquí, organizados en grupos, elaboraron estrategias de comunicación y pusieron en práctica herramientas para verificar fuentes, contrastar las fuentes oficiales y evidencia científica para responder a la desinformación sobre vacunas.

