
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el Centro de Rehabilitación Psicosocial y Desarrollo Humano (RESIDE) llamó la atención sobre la importancia de cuidar la salud mental de las madres durante el embarazo y el posparto, al considerar que su bienestar emocional influye directamente en el desarrollo de sus hijos y en la estabilidad familiar.
La encargada del Departamento de Psicología de RESIDE, Alessandra Polanco, explicó que esta etapa implica importantes cambios físicos y emocionales, por lo que el acompañamiento psicológico y la psicoeducación ayudan a fortalecer el vínculo entre la madre y el bebé, favorecen la regulación emocional y reducen el riesgo de ansiedad y depresión, especialmente en madres primerizas.
La especialista señaló que factores como los cambios hormonales, la falta de descanso, el miedo al parto, los antecedentes de trastornos emocionales, la ausencia de redes de apoyo, la violencia y las dificultades económicas pueden afectar la salud mental materna. También advirtió que un parto traumático o complicaciones en la salud del recién nacido pueden aumentar el riesgo de depresión posparto.
Polanco informó que RESIDE ofrece atención y acompañamiento psicológico a personas de todas las edades, incluyendo mujeres que enfrentan ansiedad, depresión, miedo, soledad o sobrecarga emocional durante la maternidad. Asimismo, abogó por fortalecer las políticas públicas que amplíen el acceso a servicios de salud mental para las madres.
Como parte de las recomendaciones, exhortó a las familias y a la sociedad a brindar apoyo emocional a las madres, validar sus emociones, promover espacios de descanso y autocuidado, y buscar ayuda profesional cuando sea necesario.
«Cuidar la salud mental de una madre también es cuidar el bienestar de sus hijos y de toda la familia.»

