
La controversia entre representantes del gremio médico y el director de la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA), Elías Báez, escaló luego de que el expresidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Waldo Ariel Suero, propusiera declararlo “persona no grata”, mientras el Gran Bloque Unitario reclamó su destitución.
Las reacciones se producen tras declaraciones de Báez sobre cobros realizados a afiliados del Seguro Familiar de Salud, en las que utilizó la expresión “robo a mano armada”, frase que ha generado rechazo entre representantes de los médicos.
Suero calificó los pronunciamientos del funcionario como “ofensivos, irrespetuosos y temerarios” y sostuvo que generalizan conductas que no pueden atribuirse a todos los profesionales de la medicina. El exdirigente planteó además que el CMD evalúe emprender acciones legales.
A la controversia se sumó el Gran Bloque Unitario, agrupación integrada por movimientos médicos, que rechazó las declaraciones de Báez y solicitó al Poder Ejecutivo su destitución, al considerar que afectan “la dignidad, el honor y el decoro” de los profesionales.
DIDA defiende sus actuaciones
En medio de la polémica, la DIDA informó que durante agosto de 2026 sus intervenciones evitaron que afiliados y familiares desembolsaran RD$18,515,242.74 por requerimientos de pago relacionados con servicios de salud.
Según la institución, entre las situaciones atendidas figuran diferencias de honorarios exigidas directamente a pacientes, cobros adicionales por servicios cubiertos, depósitos para recibir determinadas atenciones y negaciones de cobertura.
Báez ha sostenido que el propósito de la institución no es generar una confrontación con los prestadores, sino defender el derecho de los afiliados a recibir las prestaciones correspondientes.
El enfrentamiento abre nuevamente el debate sobre los cobros adicionales a pacientes, los honorarios médicos y las responsabilidades de prestadores, ARS y organismos del Sistema Dominicano de Seguridad Social.

