
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que, si no se adoptan medidas urgentes, los nuevos casos de cáncer pasarán de 20.6 millones anuales a cerca de 35 millones en 2050, lo que representa un incremento de casi el 70 %. Actualmente, la enfermedad provoca alrededor de 10 millones de muertes al año, consolidándose como la segunda causa de fallecimiento en el mundo.
En su Informe sobre la situación mundial del cáncer 2026, elaborado junto al Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), la OMS destaca que, aunque se han logrado avances en prevención, control del tabaco, vacunación y planes nacionales contra el cáncer, persisten profundas desigualdades en el acceso al diagnóstico, tratamiento y cuidados paliativos.
El organismo subraya que cuatro de cada diez casos de cáncer están asociados a factores de riesgo prevenibles, como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo, las infecciones y la mala alimentación, por lo que reforzar las políticas de prevención es clave para reducir la carga de la enfermedad.
La OMS también alertó sobre el fuerte impacto económico y emocional del cáncer: el 45 % de las personas afectadas enfrenta dificultades financieras, más de la mitad reporta problemas de salud mental y la mayoría de los cuidadores experimenta una elevada carga social y económica.
Ante este panorama, la organización insta a los gobiernos a integrar la atención oncológica en la cobertura universal de salud, garantizar un acceso equitativo a los tratamientos y colocar a las personas afectadas en el centro de las políticas de control del cáncer, con el objetivo de reducir las desigualdades y mejorar la supervivencia en todo el mundo.
