Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe e incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y de espalda, náuseas, vómitos, diarrea, tos y pérdida del apetito.

El virus Andes es un tipo de hantavirus presente principalmente en países de Sudamérica, capaz de causar el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), una enfermedad respiratoria grave que puede poner en riesgo la vida.
De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention, este virus se transmite principalmente a través del contacto con roedores infectados o con sus heces, orina y saliva.
Las personas pueden contagiarse al inhalar partículas contaminadas en el aire, tocar superficies u objetos con presencia del virus y luego tocarse la boca, nariz u ojos.
A diferencia de otros hantavirus, este virus es el único que ha demostrado transmisión limitada de persona a persona, especialmente entre individuos con contacto físico cercano, convivencia prolongada en espacios cerrados o exposición a fluidos corporales de una persona enferma.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con una gripe e incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y de espalda, náuseas, vómitos, diarrea, tos y pérdida del apetito.
Sin embargo, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria severa y dolor en el pecho, requiriendo atención médica urgente y cuidados intensivos.
Según los CDC, los síntomas pueden aparecer entre 4 y 42 días después de la exposición al virus y las personas generalmente son contagiosas mientras presentan síntomas.
Para reducir el riesgo de infección, las autoridades recomiendan evitar áreas infestadas de roedores, especialmente en zonas rurales de Sudamérica, mantener medidas de higiene frecuentes como el lavado de manos y evitar compartir bebidas, utensilios, cigarrillos, vapeadores o alimentos con personas posiblemente infectadas.
También aconsejan limitar el contacto cercano con personas enfermas. Por el momento no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico contra el virus Andes. Por ello, la detección temprana y la atención médica inmediata son claves para mejorar las probabilidades de recuperación y reducir complicaciones graves.
Fuente;https://www.cdc.gov/hantavirus/es/about/andesvirus.html
