
La Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (ADIMARS) advirtió que la implementación de la cápita diferenciada por edad y sexo, aprobada mediante la Resolución 624-02 del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS), podría comprometer la sostenibilidad del Seguro Familiar de Salud (SFS).
Durante un encuentro con la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), la entidad sostuvo que la medida, tal como fue concebida, presenta debilidades técnicas y podría provocar el cierre de hasta 10 ARS, afectando a más de un millón de afiliados y reduciendo la competencia en el sistema.
La doctora Leyda M. Rivera de Berroa afirmó que una redistribución basada solo en edad y sexo no garantiza equilibrio financiero, mientras que el consultor Elías Pacheco cuestionó la ausencia de un análisis actuarial riguroso para sustentar la decisión.
ADIMARS señaló que los modelos internacionales incorporan múltiples variables como enfermedades crónicas, carga real de enfermedad e inflación médica y que la edad y el sexo, por sí solos, explican apenas entre un 2 % y 3 % del riesgo total.
Asimismo, advirtió que el cambio podría generar un impacto financiero superior a los 10 mil millones de pesos en los primeros años y presionar al alza los aportes de trabajadores y empleadores.
El presidente de la CASC, Gabriel del Río Doñé, expresó respaldo a la posición de ADIMARS y consideró que la medida afectaría especialmente a los trabajadores.
Ambas entidades solicitaron al presidente de la República suspender la implementación y abrir un diálogo técnico, al tiempo que manifestaron confianza en que el Tribunal Superior Administrativo acoja la medida cautelar interpuesta.
