
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que el riesgo de propagación del sarampión en las Américas es muy alto, ante los brotes activos, las bajas coberturas de vacunación y el aumento de los viajes relacionados con próximos eventos religiosos masivos en Sudamérica.
Entre el 4 de enero y el 3 de octubre de 2026, la región notificó 55,792 casos confirmados y 77 muertes en 17 países y territorios, una cifra 4.8 veces superior a la registrada durante el mismo período de 2025.
Guatemala reportó el mayor número de casos, seguida de México, Estados Unidos, Perú y Canadá. Estos cinco países concentraron el 99.5 % de los contagios confirmados.
La OPS explicó que el sarampión es altamente contagioso y puede propagarse rápidamente en lugares concurridos, especialmente cuando hay personas sin protección. Por ello, instó a los países a reforzar la vacunación, la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta ante nuevos casos.
La organización también recomendó a quienes tengan previsto asistir a eventos multitudinarios verificar su esquema de vacunación. Las personas sin evidencia de protección deben consultar a los servicios de salud para determinar las medidas correspondientes antes de viajar.
Brechas de vacunación
La cobertura regional contra el sarampión alcanzó en 2025 el 88 % para la primera dosis y el 85 % para la segunda, por debajo del 95 % recomendado para prevenir brotes.
Además, se estima que 1.6 millones de niños de las Américas no recibieron ninguna dosis de la vacuna contra esta enfermedad durante ese año.
La OPS atribuye estas brechas a factores como los rezagos de inmunización acumulados durante la pandemia de COVID-19, las dificultades de acceso a los servicios sanitarios y la reticencia a la vacunación en algunas comunidades.
Los lactantes, los menores de cinco años y las personas en situación de vulnerabilidad pueden enfrentar mayores riesgos de complicaciones. Ante este escenario, el organismo regional llamó a cerrar las brechas de inmunidad, fortalecer la vigilancia y garantizar una respuesta rápida para contener posibles brotes.
