
El Senado de la República realizó el taller “Retos y desafíos en la legislación sobre drogas en la República Dominicana”, con la participación de la Cámara de Diputados, la Procuraduría General de la República y la Organización de los Estados Americanos (OEA), para analizar la actualización del marco legal frente a las nuevas modalidades del narcotráfico, especialmente las drogas sintéticas.
El encuentro fue encabezado por el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quien planteó la necesidad de modernizar la legislación para responder a los cambios en el crimen organizado y al uso de nuevas tecnologías en las actividades ilícitas.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, manifestó la disposición de trabajar junto al Senado en una reforma que incluya disposiciones sobre el tráfico y uso de sustancias sintéticas. Para ello, propuso la conformación de una comisión bicameral con representantes de la Procuraduría General de la República.
La procuradora general, Jenny Berenice Reynoso, informó que el próximo 15 de septiembre será depositada en el Congreso una primera versión de la propuesta de reforma, que contemplará nuevas modalidades de tráfico y las sanciones correspondientes.
Reynoso precisó que la modificación no estará enfocada únicamente en el aumento de penas, sino también en el fortalecimiento de las políticas de prevención, especialmente dirigidas a los jóvenes. También planteó crear una jurisdicción especializada para conocer casos de tráfico internacional de drogas.
Representantes de la OEA y de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD-OEA) señalaron que las legislaciones vigentes en varios países fueron elaboradas antes de la aparición de nuevas drogas sintéticas y modalidades de producción y distribución, por lo que requieren actualización.
Durante la jornada, el presidente del Consejo Nacional de Drogas (CND), Alejandro de Jesús Abreu, y el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, indicaron que actualmente las drogas sintéticas no representan una incidencia significativa en República Dominicana.
No obstante, consideraron necesario anticiparse a posibles riesgos y fortalecer las capacidades del Estado para prevenir y enfrentar este fenómeno.

