Segun informes, el sector salud recibió RD$239 mil millones en 2025

El gasto público destinado al sector salud en República Dominicana alcanzó los RD$239,474 millones durante 2025, lo que representa un incremento de 6.5 % respecto al año anterior, según revela el informe Análisis del Desempeño 2025 del Ministerio de Hacienda.
El documento destaca que la mayor parte de los recursos del sector continuó concentrándose en gastos corrientes. Del total ejecutado, el 92.6 % fue destinado al pago de remuneraciones, adquisición de bienes y servicios, transferencias y otras obligaciones operativas, mientras que una proporción considerablemente menor se dirigió a inversiones de capital.
Entre los principales hallazgos figura el fortalecimiento de la cobertura de servicios de salud y la continuidad de programas orientados a la atención de la población, especialmente a través del Servicio Nacional de Salud (SNS), el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y otras entidades del sistema sanitario público.
No obstante, el informe advierte que el país mantiene retos importantes en materia de infraestructura sanitaria. Aunque la inversión de capital registró un crecimiento de 8.7 % en comparación con el año anterior, las autoridades reconocen la necesidad de acelerar la construcción, rehabilitación y equipamiento de centros de salud para responder a la creciente demanda de servicios.

El análisis señala que una mayor inversión en infraestructura resulta clave para impulsar modelos de atención centrados en la prevención y la atención primaria, considerados fundamentales para mejorar los indicadores de salud y reducir la presión sobre los hospitales.
Otro aspecto destacado es la importancia de continuar fortaleciendo la eficiencia del gasto sanitario, garantizando que los recursos asignados se traduzcan en mejores servicios, mayor cobertura y resultados más favorables para la población.
Los datos reflejan que, aunque el presupuesto destinado a salud mantiene una tendencia de crecimiento, el desafío para los próximos años será lograr un equilibrio entre el financiamiento de las operaciones cotidianas del sistema y las inversiones estratégicas necesarias para modernizar la red pública de servicios.
