Cada 30 de enero se conmemora el «Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD)«, una fecha destinada a visibilizar un grupo de enfermedades prevenibles y tratables que continúan afectando a millones de personas, especialmente a poblaciones en situación de pobreza y con acceso limitado a los servicios de salud.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que más de 200 millones de personas en la Región de las Américas viven con una o más ETD, como la enfermedad de Chagas, la lepra, la leishmaniasis, el tracoma y la esquistosomiasis.
Estas enfermedades generan una elevada carga sanitaria, social y económica, y con frecuencia provocan discapacidad permanente, estigmatización y exclusión social.
Las ETD son consideradas “desatendidas” porque, a pesar de su impacto, reciben menor atención política y menos recursos que otros problemas de salud. Afectan principalmente a comunidades rurales, indígenas y marginadas, donde el acceso al agua potable, al saneamiento y a la atención médica es limitado, lo que contribuye al subregistro de casos y a la persistencia de la transmisión.
En este contexto, la OPS resalta la importancia de la vigilancia epidemiológica, la calidad de los datos y el trabajo intersectorial como pilares para avanzar en la prevención, el control y la eliminación de estas enfermedades.
Iniciativas regionales impulsadas por el organismo buscan eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y afecciones relacionadas para 2030, incluidas varias ETD.
Lema: Involucremos a las comunidades. Las enfermedades desatendidas en primera persona.
