
Impulsados por el miedo a una tragedia, comunitarios de Cancino Adentro construyeron un puente provisional con palmeras y madera sobre el río Ozama para evitar que decenas de estudiantes sigan cruzando en una yola improvisada para llegar a la escuela.
Durante años, estudiantes de la Escuela John F. Kennedy y del Colegio El Cielo se vieron obligados a atravesar el río en condiciones de alto riesgo, ante la falta de un paso seguro.
Tras el colapso de una plataforma anterior y sin respuestas oficiales, vecinos y choferes de la Ruta 39 decidieron actuar por cuenta propia.
La estructura artesanal también beneficia a envejecientes y trabajadores que diariamente necesitan comunicarse con el sector El Tamarindo.
La situación se agrava con la paralización, desde 2012, de la Escuela Básica Santiago Hirujo Sosa “Espejo”, proyectada para 24 aulas y más de 600 estudiantes, pero aún inconclusa.
Los residentes exigen al Ministerio de Obras Públicas la construcción urgente de un puente definitivo que garantice seguridad y dignidad. Advierten que, de no recibir respuesta, se movilizarán en protesta.
Mientras tanto, el improvisado puente de palmeras se mantiene como la única vía para que cientos de niños puedan ir a clases sin arriesgar la vida.
