
La Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD), a través de su Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente, manifestó preocupación ante el estado de degradación ambiental que presenta la Presa de Hatillo, afectada por procesos de contaminación asociados al exceso de nutrientes y a la proliferación masiva de cianobacterias del género Microcystis, lo que ha provocado un cambio drástico en la coloración y calidad de sus aguas.
La institución advirtió que este fenómeno, caracterizado por la presencia de una capa pastosa verdosa sobre el espejo de agua, constituye una amenaza directa para la salud del ecosistema, las poblaciones que dependen del embalse y los múltiples usos estratégicos de esta infraestructura.
Por ello, reiteró la necesidad de una intervención inmediata, estructural y sostenida por parte de las instituciones del Estado.
Un activo estratégico para la seguridad nacional
La Presa de Hatillo, ubicada en el municipio de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez, es el embalse de agua dulce más grande del Caribe insular, con una capacidad de almacenamiento aproximada de 710 millones de metros cúbicos.
Fue concebida con tres propósitos fundamentales: control de inundaciones, riego agrícola y generación de energía limpia.
Origen de la crisis ambiental
La ACRD recordó que las aguas del río Yuna desembocan en la bahía de Samaná, por lo que la calidad del agua que fluye desde la presa incide directamente en los manglares del Bajo Yuna, su biodiversidad, la pesca y la reconocida temporada de observación de ballenas jorobadas, uno de los principales atractivos del turismo de naturaleza del país.
