La primavera trae consigo un aumento de alergias, conjuntivitis y otras afecciones respiratorias, debido a la mayor concentración de polen en el ambiente.
Por esta razón, el Ministerio de Salud Pública llama a la población a tomar medidas preventivas.
La institución destaca que, aunque esta estación es una de las más coloridas y agradables del año, representa un desafío para las personas asmáticas y quienes padecen enfermedades respiratorias, debido al incremento de alérgenos en el aire.
“El inicio de la primavera conlleva una elevada liberación de polen por parte de las plantas, lo que puede desencadenar reacciones alérgicas en personas sensibles. Al inhalar estas partículas, el sistema inmunológico puede reaccionar de forma exagerada, provocando síntomas molestos o incluso graves”, indicó.
El viceministro de Salud Colectiva, doctor Eladio Pérez, subrayó la importancia de la prevención: “El cambio de estación introduce factores ambientales que pueden afectar la salud respiratoria.
Es fundamental que la ciudadanía evite la exposición innecesaria a agentes alérgenos y adopte medidas que ayuden a reducir los síntomas.”
Entre las principales recomendaciones figuran: mantener una higiene adecuada, lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia, evitar frotarse los ojos, usar mascarillas al estar al aire libre y limitar el contacto directo con plantas, especialmente en el caso de personas con alergias diagnosticadas.
Los signos más comunes de las alergias primaverales (también conocidas como rinitis alérgica estacional) incluyen estornudos frecuentes, congestión nasal, picazón en ojos, nariz y garganta, y lagrimeo constante. Estas molestias suelen intensificarse en días secos y ventosos, cuando el polen se dispersa con mayor facilidad.
La entidad recomendó no automedicarse, acudir al médico en caso de síntomas persistentes y optar por pañuelos limpios en lugar de servilletas, toallas desechables u otros productos que puedan liberar polvo o fragancias irritantes.